Cuerpos, cuidados y capital: una revisión crítica de la construcción académica de las vejeces femeninas (2015-2025)
Dra. Lucía Pérez Sánchez y Fabiola Martínez Carrillo
Universidad Autónoma de Nayarit
El estudio del envejecimiento poblacional exige trascender las visiones hegemónicas, biologicistas y demográficas que históricamente han homogeneizado la etapa final de la vida. Ante el sesgo androcéntrico y gerontológico tradicional, se vuelve imperativo adoptar la categoría de vejeces femeninas en plural. Esta perspectiva permite visibilizar cómo la matriz de dominación capitalista y patriarcal produce experiencias radicalmente distintas según la imbricación de la edad con el género, la clase social, el origen étnico y el enclave territorial.
A través de una revisión crítica de la producción científica global publicada entre 2015 y 2025, este trabajo mapea y deconstruye los principales ejes epistémicos en torno a las mujeres mayores, articulando el análisis en tres dimensiones fundamentales: los cuerpos, los cuidados y el capital.
En primer lugar, se examina la dimensión del cuerpo, denunciando la persistencia de narrativas biomédicas que reducen la vejez femenina a la decrepitud, la asexualidad o el declive estético, invisibilizando los cuerpos mayores como territorios legítimos de deseo, afectividad y resistencia. En segundo lugar, se analiza el nexo estructural entre vejez y cuidados. La literatura científica revela que las mujeres mayores continúan habitando una subalternidad asignada, donde se les asume de manera naturalizada como cuidadoras permanentes de sus redes familiares, invisibilizando el desgaste invisible y la explotación de su tiempo subjetivo bajo el mandato del amor filial. Finalmente, se aborda la dimensión del capital, evidenciando cómo las desigualdades de género acumuladas a lo largo del curso de la vida decantan en una profunda precarización económica y desprotección institucional durante la vejez tardía.
Frente a este panorama de vulnerabilidades estructuradas, la gerontología crítica feminista y decolonial no solo denuncia las violencias, sino que rescata la capacidad de agencia de las mujeres mayores. Concluir esta revisión implica desplazar la mirada que las encasilla como “problemas sociales” pasivos o dependientes, para reconocerlas como sujetas políticos, guardianas de la memoria colectiva y pilares de la sostenibilidad de la vida en los márgenes de nuestras sociedades.
